vizalo | El montaje musical: de El Padrino a Luke Cage
19998
post-template-default,single,single-post,postid-19998,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-3.2.1,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive

El montaje musical: de El Padrino a Luke Cage

Una de las cosas que más me gusta ver en una serie o película es un montaje musical. Me averguenza decir que llevo más de 10 años editando vídeo y no sé cómo se llaman este tipo de montajes, porque seguro que, aunque en España es posible que no tenga un nombre, en EEUU fijo que sí.

Básicamente la idea es simple, es un montaje  de acciones que van conducidas por el hilo de una canción. Normalmente son escenas que sirven para hacer avanzar la acción y contar en pocos minutos una serie de hechos que en tiempo real serían bastante coñazo. ¿Me explico mal? Un ejemplo nunca falla., y mucho menos si pertenece a Pretty Woman, y la famosa escena que todo el mundo recuerda.

 

En realidad este tipo de montaje es más antiguo que el propio cine, pero ha evolucionado favorablemente. Contar un montón de cosas con música siempre ha sido una buena manera de no aburrir al espectador. Da un respiro, es como un soplo de aire fresco. Normalmente, en estas escenas, no hay apenas diálogos y la canción suele ser un temazo, si no no funcionaría. Durante una época las comedias se llenaron de etse tipo de recurso.

Pero como decía, aunque parece que en el arte de narrar no hay nada nuevo bajo el sol, casi cada año yo encuentro algo que me sorprende. Esto ya tiene un tiempo, pero es una lección de cine maravillosa. ¿Quién dijo que el drama no puede usar este recurso? La diferencia con Pretty Woman es que The Wire apuesta por un montaje más complejo jugando con acciones paralelas que transcurren al hilo de la canción, un temazo de Johnny Cash. Normalmente cuanto más mola la canción, más mola la escena, ¿casualidad? No lo creo. Y aunque para gustos los colores. La escena pertenece, para quien la haya visto, a la temporada de los polacos. Todavía pienso en el pobre Frank Sobotka cada vez que veo a Chris Bauer en cualquier otra serie, snifff…

 

 

Otro buen ejemplo es la famosísima escena de bautismo de El Padrino; en este caso la voz del cura y la música de iglesia celestial de fondo hacen la función del temazo del que hablaba en la escena anterior.

 

 

¿Has bostezado? Vale, esta escena está más sobada que la de las naranjas.

De la que yo quería hablar es de una serie de Netflix llamada Luke Cage, que sin ser una obra maestra, me fascinó el uso de que hace de la música (¡y qué música!). Porque los malos se reunen en un club, que ya me gustaría que existiera uno así en Madrid, donde hay unas actuaciones que ni en Las Vegas. Este club está dirigido por el mafioso Cottonmouth, uno de los personajes más interesantes, quizá porque está interpretado por Mahersala Ali, quien se acaba de llevar un Óscar por Moonlight. Y es que en este club puedes encontrarte al grandísimo Charles Bardley moviendo la cadera al ritmo de puñetazosEl montaje no será recordado por futuras generaciones, pero me encanta la idea de mezclar esta actuación con las escenas de acción.

 

 

¡Y eso es todo amigos! Aunque de regalo no puedo dejar de poner esta escena de Sense8, que me pone los pelos como escarpias. Los Wachowski siguen haciendo estas pequeñas maravillas.

 

No Comments

Post a Comment